Por primera vez en dos décadas, el número de personas que padecen hambre está aumentando. De acuerdo el más reciente informe de las Naciones Unidas sobre seguridad alimentaria y nutrición (2016), 815 millones de personas en el mundo están subalimentadas. Sin embargo, Cáritas cree que es posible alcanzar la meta de acabar con el hambre para 2030.

Foto: Caritas Internationalis

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En 2016, el número de personas que enfrentaron hambrunas aumentó en 38 millones. Las principales causas de este aumento son el conflicto y las sequías originadas por el cambio climático. Muchas personas han tenido que huir para obtener alimentos.

Justin Malis (Foto: Caritas Internationalis)

Justin Malis (Foto: Caritas Internationalis)

“El año pasado los cultivos se perdieron por la falta de lluvias. Ahora estamos tratando de sobrellevar la situación hasta la próxima cosecha» señaló Susanna Gelasivo. Ella tiene 15 años y ya es  madre de un bebé de nueve meses, Ross Edward. Caritas la conoció en el pueblo de Enyif en Sudán del Sur, en donde dos millones de personas han sido forzadas a desplazarse y miles de civiles han sido asesinados durante la guerra civil que está devastando al país. Susanna nos contó que ella y su familia huyeron a la ciudad para escapar de los enfrentamientos, pero ahora han retornado a su pueblo porque la situación de seguridad ha mejorado un poco. Otros como Justin Malis, no han tenido otra opción más que huir de su país.

Cerca de un millón de refugiados han huido a través de la frontera con Uganda, en donde está ubicado Bidi Bidi el campo de refugiados más grande del mundo.

«Los soldados del gobierno incendiaron todas las casas. Incluso la comida. Ellos solo llegaron y empezaron a disparar. Tres personas fueron asesinadas y yo estaba terriblemente asustado,” señaló Justin.

Encontró seguridad en el país vecino

Ha pasado apenas un año desde que Gimono, el pueblo de Justin Malis, en Sudán del Sur fue atacado. Ese mismo día decidió huir. Alquiló un camión lo suficientemente grande para llevar a su familia y a cincuenta parientes, incluyendo a la pequeña bebé Flora, y manejó hacia el sur a la frontera con Uganda.

Tuvieron poco tiempo para recolectar sus pertenencias y lo poco que trajeron consigo lo perdieron en el camino. Cuando finalmente llegaron al campo de refugiados de Bidi Bidi, no tenían nada. Hoy, Justin y su familia tienen un hogar sencillo, una parcela para cultivar alimentos y están seguros.

Los refugiados en Uganda necesitan alimentos, agua y atención en salud. Desde que Bidi Bidi fue instalado en 2016, las organizaciones que hacen parte de Cáritas capacitan a los refugiados en la producción de alimentos para ayudarles a ser autosuficientes; también entregan paquetes alimentarios para aliviar el sufrimiento y salvar vidas. En el otoño, 40.000 familias refugiadas recibirán semillas y herramientas para producir granos, yuca y vegetales.

Derecho a la alimentación                                                                                                             

Generalsekretær

Knut Andreas Lid, Caritas Norge (Foto: Caritas Norge)

El derecho a la alimentación hace parte del derecho internacional e implica que todo el mundo tiene derecho a una alimentación suficiente, saludable y culturalmente aceptable. La cifra de 815 millones de personas con hambre en el mundo corresponde a uno de cada nueve niños y adultos. Esto no es aceptable. Por ello, todos los países han adoptado los 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS), un plan de acción conjunto para erradicar la pobreza, luchar contra la inequidad y mitigar los efectos negativos del cambio climático para 2030 . Cáritas Noruega enfocará sus esfuerzos en alcanzar el segundo objetivo: erradicar el hambre.

Pese al deterioro en la situación durante el año pasado, el Secretario General interino de Caritas Noruega, Knut Andreas Orgland Lid, cree que el mundo logrará alcanzar esta ambiciosa meta:

“Sabemos con prevenir y reducir el impacto de desastres asociados con fenómenos climáticos – lo cual también ayuda a prevenir los conflictos locales. Contamos con las habilidades y los recursos requeridos para alcanzar la meta. Sin embargo, el mundo necesita una voluntad política más decidida para alcanzar la meta de erradicar el hambre en el mundo para 2030.”

El 80 por ciento de las personas que sufren de hambre viven en las áreas rurales de países en vías de desarrollo en el sur, especialmente en Asia y África. La mitad de ellos son pequeños propietarios que cultivan alimentos para su propio sustento y el de sus familias, e intentan vender algunos pocos excedentes. Una menor proporción de quienes sufren de hambre son campesinos sin tierra que trabajan para otros.

Noruega puede hacer más

No hay una única receta para solucionar los problemas de hambre, pero existe un consenso respecto a que los esfuerzos deben enfocarse hacia los pequeños propietarios y los grupos con problemas de desnutrición.

Varias organizaciones en Noruega consideran que su país no está haciendo lo suficiente para resolver los problemas de hambre en el mundo. El gobierno de  Solberg ha priorizado la salud y la educación; Cáritas considera que esos esfuerzos no serán sostenibles ni efectivos a menos que incluyan también la lucha contra el hambre y la pobreza. Las organizaciones sugieren al gobierno que desarrolle un plan para erradicar el hambre, propuesta que Cáritas apoya con entusiasmo.

Noruega tiene capacidades y competencias únicas únicas – en los sectores público y privado y en departamentos de investigación – que podrían ser cruciales para lograr erradicar el hambre en el mundo. A través de su trabajo en el terreno, Cáritas está canalizando habilidades y recursos que contribuyan al desarrollo y a mejorar las condiciones de vida de las familias en comunidades marginadas. “Si participamos en el diseño de un plan de acción semejante, podemos garantizar que los esfuerzos están dirigidos a aquellos con las mayores necesidades y el mayor potencial”, considera Knut Andreas Orgland Lid.

Cómo combate el hambre Cáritas Noruega

Acabar con el hambre y la pobreza extrema es el principal propósito del trabajo de Cáritas Noruega en el sector de desarrollo. Tenemos proyectos en varios paises de África, Asia y América Latina. El punto de partida de nuestros esfuerzos es identificar y atacar las causas principales del hambre en los niveles local, regional y nacional. Este enfoque es muy efectivo y es posible gracias al rol de la iglesia en muchos países y la extensa red de organizaciones que hacen parte de Cáritas la cual llega a cientos de miles de comunidades.

Cada año, Cáritas contribuye a mejorar la vida de cerca de medio millón de personas. A través de nuestros programas, pequeños agricultores logran aumentar la produccion de alimentos, lo cual les permite garantizar tres comidas diarias. Además, las personas que se encuentran en situaciones de emergencia humanitaria reciben alimentos.

Los principales logros del apoyo a pequeños propietarios incluyen:

  • Aumento en la producción de alimentos
  • Acceso a alimentos suficientes y nutritivos
  • Capacitación en metodos productivos de siembra
  • Capacitación en agricultura amigable con el clima
  • Acceso a créditos para desarrollar actividades de generación de ingresos
  • Acceso a mercados para la venta de excedentes
  • Aumento en los ingresos